Prueba BSA Bantan 350: sencilla, auténtica… y sorprendentemente adictiva. Pura esencia británica
Hay marcas que no solo fabrican motos: fabrican historia. BSA es una de ellas. Si has visto Peaky Blinders, recordarás que la serie arranca con un robo de armas en una fábrica de BSA, un guiño perfecto a los orígenes reales de la compañía.
- Birmingham Small Arms Company nació en el siglo XIX dedicada a la fabricación industrial y al suministro de armamento para el ejército británico. Y como tantas empresas de la época, acabó encontrando en la motocicleta un nuevo campo donde expandirse… hasta convertirse en un gigante.

La cronología impresiona: en 1910 llegó su primera motocicleta, la Gold Star, y en 1948 aparecería una de sus denominaciones más queridas, la Bantam (con la histórica Bantam D1). Décadas después, el nombre vuelve a la actualidad con un enfoque moderno pero cargado de guiños al pasado: la nueva BSA Bantam 350, ahora bajo el paraguas del grupo indio Mahindra, que busca reactivar el aura británica de la marca sin esconder su nueva realidad industrial. Incluso el emblema lo subraya: los tres rifles del escudo se mantienen como símbolo de identidad, recordando esa etapa en la que BSA llegó a ser la marca número uno del mundo en fabricación y ventas de motocicletas.
La Bantam 350 se presenta como una naked neoclásica muy alineada con lo que pide el mercado actual: estética retro, tecnología justa y un conjunto pensado para enamorar por los ojos antes de convencer por la ficha. Y lo consigue con una receta reconocible desde el primer golpe de vista.
El frontal está dominado por un faro redondo con tecnología LED, un elemento que hoy ya es casi “obligatorio” en esta categoría, pero que aquí encaja especialmente por proporciones y presencia. En el centro del faro aparece uno de los detalles más llamativos: la insignia de la marca rodeada por una bandera británica, un recurso visual que inevitablemente recuerda a Triumph. No es casualidad: BSA no solo fue una potencia por sí misma, también formó parte de un entramado industrial enorme, llegando a ser copropietaria de Triumph y también de Norton, en una etapa en la que los grandes conglomerados marcaron el ritmo del motociclismo británico.

El resto del conjunto mantiene ese mismo hilo conductor: fuelles en la horquilla para reforzar la estética clásica, instrumentación redonda de aire retro pero con pantalla LCD, y un depósito con formas muy “british”: tipo lágrima y con la boca hacia la derecha. Remata el conjunto un asiento plano y alargado, que termina en un colín minimalista con piloto trasero e intermitentes de estilo retro. No pretende ser una moto rompedoramente original: su objetivo es claro, ser bonita y reconocible.
Si el diseño es el anzuelo, el precio es el argumento que puede cerrar la compra. La BSA Bantam 350 llega con una cifra especialmente competitiva: 3.592 €, además con 3 años de garantía y kilometraje ilimitado. En un mercado donde muchas neoclásicas de 300-400 cc se acercan (o superan) con facilidad la barrera psicológica de los 5.000 €, este posicionamiento es, sin rodeos, un golpe en la mesa.
En ergonomía, la propuesta es conservadora y sensata. La moto configura un triángulo cómodo con manillar de proporciones contenidas, estriberas bien ubicadas y un asiento a 800 mm. Resultado: postura natural, fácil para el uso diario y accesible para una gran mayoría de tallas. Es decir, una moto pensada para ciudad e interurbanos, con esa versatilidad que se le pide a una montura “para todo”.

Además, la autonomía también juega a su favor. Con un consumo homologado de 3,3 L/100 km y un depósito de 13 litros, la marca apunta a una autonomía aproximada de hasta 350 km. Traducido: menos paradas, más libertad, y un uso diario con margen suficiente para olvidarte del surtidor durante días.
En el corazón de la Bantam 350 encontramos un monocilíndrico de 334 cm³, refrigerado por líquido y con doble árbol de levas, una solución que, además de rendimiento, busca reducir vibraciones y mejorar el tacto general. Las cifras son coherentes con su posicionamiento: 29 CV de potencia y 29 Nm de par, asociados a una caja de cambios de seis relaciones.
Sobre el papel, no busca ser una moto explosiva; busca ser útil. Y ese enfoque encaja con su público natural: usuarios del carnet A2 que quieren una moto “con presencia”, pero con una entrega amable para moverse por ciudad, ir a trabajar o a la universidad, y salir el fin de semana sin complicaciones.

A ello ayuda el peso: 185 kg en orden de marcha, una cifra razonable que debería traducirse en buena manejabilidad y facilidad en maniobras. Y aunque su terreno ideal es el día a día, la Bantam 350 no renuncia a defenderse en vías rápidas: el cuadro puede mostrar velocidades por encima de 135–140 km/h, lo que permite adelantar con solvencia dentro de lo esperable en esta cilindrada. En carreteras secundarias, destaca un cambio corto y preciso, clave para mantener un ritmo alegre sin exigir de más al motor.
La parte ciclo apuesta por soluciones sencillas y efectivas: horquilla convencional delante y doble amortiguador trasero regulable en precarga en 5 posiciones. Es una configuración clásica que encaja con la estética, y que además suele ser fácil de ajustar según peso del piloto o uso habitual.
En frenos, buenas noticias: disco en ambos ejes y ABS de doble canal. El delantero es un 320 mm con buen mordiente, y el trasero, de 240 mm, destaca por una capacidad de frenada que sorprende para su categoría. En ruedas, combina llanta de 18” delante y 17” detrás, con neumáticos tubeless, un punto a favor por practicidad en caso de pinchazo.
En tecnología, la Bantam 350 cumple con lo que hoy se espera: iluminación Full LED e instrumentación LCD. Eso sí, aparece una ausencia que en 2026 ya pesa en el uso real: no tiene toma USB, un detalle pequeño, pero muy útil para quien usa el móvil como navegador o necesita cargar dispositivos a diario.

Opiniones finales prueba BSA Bantan 350
La nueva BSA Bantam 350 no pretende ser la más potente ni la más sofisticada. Su propuesta es otra: diseño neoclásico convincente, mecánica suficiente para el A2 y un precio muy competitivo. Es, sobre todo, una puerta de entrada a una marca con historia, pensada para quien prioriza estilo, uso cotidiano y sencillez, sin renunciar a una base técnica sólida.
Probador: José M. García
Opinión BSA Bantam 350
- Diseño y acabados
- Motor y potencia
- Relación calidad precio
- Toma USB




