Prueba QJMotor SRT 600SX: ¿la mejor trail calidad-precio para el carnet A2?
¿Para quién es la QJMotor SRT 600SX? La pregunta que surge al analizar cualquier modelo, pero más aun si se sitúa en la inmensidad que el universo trail extiende hay en el mercado.
A simple vista, resaltan los radios de unas llantas que representan en sí mismas el signo de identidad off road más genuino. Sin embargo, a medida que damos un repaso al resto de la moto, vamos cambiando el rumbo de su orientación. En primer lugar, el tamaño de las propias llantas con sus 19 y 17 pulgadas respectivamente, a renglón seguido el recorrido de las suspensiones, con solo 140 mm tanto delante como detrás, y para rematar, la anchura del manillar, cumpliendo por la mínima el margen de una trail, con una medida que montan muchas motos naked.
Así pues tenemos una moto trail A2 de media cilindrada con pretensiones viajeras y destacables notas urbanas para el día a día, que nos permitirá hace una incursión con una relativa solvencia por muchas pistas de tierra.
Vamos a analizarla al detalle.

Prueba QJMotor SRT 600SX
La Postura
El asiento, de anatomía muy perfilada, deja el trasero encajado a los de talla más grande, quedando a una altura del suelo asequible (845 mm), prácticamente, para todos los públicos, más aun con la sabida estrechez que marca esa franja que une el depósito con el asiento. El manillar, de una anchura contenida como hemos adelantado, queda anclado próximo a nuestro pecho, llevando las manos a una altura que coloca los brazos en una postura de lo más natural. Las estriberas, de contorno dentado, rellenas con una goma de destacado confort, nos sitúan los pies más bien arriba y sobre todo atrás, para tratarse de una trail. El resultado final sería el de una naked multiusos, si no fuera por esa distancia bastante recortada del manillar al pecho.
Motor
QJ Motor ofrece una particular fórmula para vender esta SRT 600 SX. La compras limitada a 47 CV para el A-2, potencia que rinde a 6.500 rpm, o también se puede eliminar la restricción para rendir algo más, 56 CV a 8.500. Una receta comercial genuina que puede dar resultados interesantes.
Las sensaciones de este bicilíndrico en paralelo (554 cc) son plenas, incluso placenteras podríamos decir, eso sin mencionar el sonido del escape, que por momentos te hace sentir conduciendo con un fusilamiento del “Akra”. La cuestión es que el empuje al salir de los semáforos desarrolla un brío más que suficiente para escapar de la jauría automovilista que libera cada luz verde. Una salida, eso sí, tan progresiva como previsible para el principiante hasta el tope de la sexta marcha, con esa sensación llena incluso por encima de la velocidad a la que te juegas los puntos.
Las vibraciones son llamativamente discretas, más aun al tratarse de un motor con dos pistones, y el consumo si practicas una conducción de paseo con el modo Standard, saca cifras que rozan el ridículo, y si exprimes el acelerador, desde luego no te vas a arruinar. La autonomía, aun en ese caso, resulta maratoniana con los 20,5 litros del depósito.

Prueba QJMotor SRT 600SX
Embrague y cambio
El primero, con maneta regulable, no resulta ni duro ni blando, aunque su tacto es muy preciso, regulando al milímetro el empuje que queremos soltar del bicilíndrico.
El cambio si se muestra particularmente suave al accionar la palanca. Sin holguras, muestra una seguridad de la marcha insertada al sentir su clic en el pie. Bien es cierto que en alguna ocasión la pantalla marcaba el neutral cuando en realidad estaba insertada la primera, particularmente con el motor parado. Aunque cualquiera con esta experiencia se habrá encontrado con esta situación en múltiples motos.
En Curvas
Divertida, divertidísima, es el titular para este apartado. Los más quemados más vale que no se dejen embaucar por la provocación del escape, y por la extralimitada confianza que ofrece la descomunal frenada del conjunto Brembo; de lo contrario se sentirán atrapados por una irresistible tentación de ir más rápido en cada curva. En ese caso, empezarán a arrastrar el caballete por ambos lados y si insistimos, las estriberas y eso que no van ancladas precisamente bajas, para tratarse de una trail.
Facilísima de balancear entre curvas también para el novato, por supuesto, resultando la acción de meterla en el viraje un simple gesto, prácticamente solo con pensarlo.
Las suspensiones firmadas por Marzocchi ofrecen un tacto touring, podríamos decir, pero que no se muestra “blando” cuando avivamos el ritmo en nuestras rutas más retorcidas. Por otra parte, su capacidad trail, aunque discreta, y su posición de control total la presentan como una rival muy difícil de batir en esas carreteras rotas, perdidas en la montaña.

Prueba QJMotor SRT 600SX
La Frenada
Merece un apartado exclusivo porque sencillamente se sale del guion más verosímil. Monta un conjunto digno de una súper deportiva. Lo firma nada menos que Brembo con sus pinzas Monoblock de 4 pistones y anclaje radial y unos discos de 320 mm. ¡Dónde vas! Los chinos se han pasado. En cualquier caso, la frenada es dosificable con un calibrador, cómo no, lo que tampoco debe preocupar al principiante, más aun con la salvaguarda del ABS con sello de Bosch desconectable atrás.
En el tren trasero, para no desentonar, un disco de 260 mm nos vendrá fenomenal para equilibrar el conjunto durante la retención, particularmente cuando vayamos acompañados y con las maletas al pleno de su llamativa capacidad. 30, 37 y 45 litros para el baúl, donde cabe un casco trail integral de talla grande.
En Ciudad
Una compañera cotidiana ideal en nuestros trayectos urbanos. Si desmontamos las manetas laterales, dejando solo el baúl, podremos sortear los pasos más intrincados en los atascos y aparcar con solvencia en esas plazas tan apretadas que a veces preparan para nosotros. Aunque lo cierto es que durante la prueba hemos mantenido esas maletas todo el tiempo y tampoco es que sobresalgan de forma llamativa, lo que no nos ha puesto dificultades al transitar de un barrio a otro.
Su recortado radio de giro facilita el trabajo de pasar entre los coches atrapados en los atascos y la llanta delantera de 19” nos facilita franquear bordillos, caso de que vayamos a aparcar civilizadamente sobre la acera.

Prueba QJMotor SRT 600SX
Autovía
En su versión limitada a 47,6 CV se defiende con bastante margen en este escenario, si vamos solos. Si llevamos acompañante más la carga del equipaje, tendremos que anticipar nuestros adelantamientos, reduciendo muchas veces a quinta o incluso a cuarta, si es en una de esas prolongadas subidas. O para conseguir la aceleración necesaria, según y cómo, para salir de alguna situación un tanto comprometida en la que nos pueda encerrar el tráfico.
En el largo recorrido, el espacio del asiento para el conductor muestra cierta carencia, si hablamos de los que somos más grandes, o muy grandes, a la hora de cambiar de postura. No permite muchas. Bien sabe el lector que cuando se llevan horas en la misma posición, los pequeños cambios y movimientos alivian el posible entumecimiento. Ni que decir tiene que para las tallas más menudas y delgadas este detalle probablemente pase inadvertido.
Protección
La pantalla tiene un efecto más bien testimonial, aunque tampoco conviene equivocarse porque seguro que si te la desmontan lo notas. La carrocería en cambio abre sus formas protegiéndonos la parte más baja del pecho y la zona ventral, llegando hasta la superficie más elevada de los muslos.

Prueba QJMotor SRT 600SX
En el Campo
Te va a servir para hacer relajado ese trance hasta la ermita románica que has decidido visitar desviándote de tu viaje en carretera, o para llegar a esa casa rural remota, a la que se accede por un camino, cuando finalizas ese viaje.
En definitiva, te vale para pistas y caminos, sin que vayas temiendo, con el culo apretado, calzando unos Metzaler Tourance que marcan mínimamente la trayectoria sobre la tierra y que sobre todo soportan mucho mejor la agresión de las puntas de los guijarros y de los filos de la piedras que unas cubiertas de carretera pura.
Si ves la necesidad de conducir de pie, la postura queda bastante natural y si quitamos la goma de relleno, nuestro peso quedará bien fijado sobre el contorno dentado de las estriberas.
El Pasajero
Pues hablando de una 600, se puede decir que su plaza es de auténtico lujo, con suficiente espacio, un espumado firme pero confortable, una sobre altura suficiente por encima del conductor; además de contar con unas sólidas barras envolviendo toda la plaza. Para remate, como extra insólito en la categoría y sobre todo en su precio, ¡el asiento calefactado!

Prueba QJMotor SRT 600SX
De Noche
Conducir por una carretera a oscuras puede resultar el placer de sentirse solitario en moto, llevado a su quinta esencia con esta china. La equipación full led ofrece una iluminación amplia e intensa, solo con la luz de cruce básica, si añadimos los focos llamados “antiniebla”, dispondremos prácticamente de la iluminación de un coche actual.
Equipamiento
Al impacto óptico que encontramos con las maletas, se suman unos protectores para las manos dignos de venderse como extra para una moto de enduro, y además los faros antiniebla, los protectores laterales anti caída. A todo esto que se ve, podemos añadir los puños calefactados en 3 niveles ¡y el asiento también calefactado para ambas plazas!, que ya hemos mencionado. Llaman la atención los indicadores de dirección integrados en el filo de la carrocería, ofreciendo una imagen propia de una gran moto cuando se encienden.
La pantalla TFT de 7”, que cuenta con la función espejo para nuestro móvil, las dos tomas USB, la de 12 V tipo “mechero”, la presión de los neumáticos y un sinfín que nos llenaría el reportaje, por lo que sugerimos al lector su repaso en la web de QJ Motor.

Prueba QJMotor SRT 600SX
Mejorable
El recogimiento de los cables delante de ambos puños podría presentarse algo más esmerado. Y por otro lado, con un dechado de lujos para su precio como son los frenos, suspensiones y neumáticos, la llave, sencilla y práctica, muestra un aspecto llamativamente barato.
Puestos a pedir en un modelo que a pesar de su discreta cilindrada muestra pretensiones tan viajeras con sus maletas y su calefacción, no estaría mal un control de crucero.
Precio
5.999 €, dicho así, sin aviso ni anestesia. Además con el primer año gratis de seguro y seis años de garantía.

Tomás Pérez – Prueba QJMotor SRT 600SX
Opiniones finales ¿Para quién es esta QJ SRT 600 SX?
Evidentemente para el principiante con carné A-2. Su estrechez, su agilidad, su facilidad de conducción en cualquier escenario, su motor lleno y previsible y además su versatilidad permitirán al que empieza asomarse a varios espacios del vasto universo que ofrece el motociclismo actual, y en algunos de ellos adentrarse más allá de la ventana que ofrece este modelo. Una compañera ideal para el día a día, con la que podrá planear sus salidas dominicales acompañando a los colegas, también asomarse a “lo marrón”, y por último jugar a sentirse aventurero planeando su viaje por toda la Península.
Para el más veterano, una segunda moto fantástica en su versión “entera” de 56 CV. Más allá de ello, podrá divertirse haciendo excursiones mixtas de asfalto y camino y además marcharse al pueblo de finde cargando con un buen saco de pertenencias y a la vuelta con unas buenas viandas tíopicas de la comarca.
Probador: Tomás Pérez
Opinión QJ Motor SRT 600 SX
- Motor y orientación A2
- Parte ciclo
- Equipamiento de serie
- Versatilidad de uso
- Relación calidad precio
- Ciertos acabados




